“Mi abuela, yo y después”
Relatos para emocionar

HISTORIAS DE LA INFANCIA: Antonino Martínez siente que escribir es un compromiso con uno mismo, y si bien, como socialista reconoce el valor testimonial de la literatura, lo esencial para él es conmover.
En el espacio del Museo Municipal de Bellas Artes, el escritor presentó a la comunidad local su primera obra literaria. Relatos de su infancia que conmueven por la humanidad y lo cercano de su contexto.
En un sencillo y emotivo encuentro, Antonino Martínez compartió la presentación de su libro junto a la nutrida concurrencia de colegas y amigos. Dando la bienvenida, el director del Museo Municipal de Bellas Artes, Ernesto Storani, ofreció palabras de recibimiento, al tiempo que hizo entrega al autor del decreto que declara Huésped de Honor al prologuista José Narosky.
Posteriormente, Ana Constantino fue la encargada de hacer una apreciación de la obra de Martínez, ya presentada algunas semanas atrás en la Feria Internacional de Libro de Buenos Aires.
En primer lugar agradeció la convocatoria para la presentación. “Hace 20 años somos compañeros de trabajo con Antonino y su señora. Hoy me parece importante no sólo reconocer sus valores como escritor, sino también darnos cuenta de la relevancia de sus valores como persona. Siempre fue para nosotros un referente por su honestidad, por su compromiso con el trabajo, con su tarea en el ámbito de la educación y de la cultura”, expresó.
Acerca del significado de la literatura en la vida del escritor, comentó: “Conversábamos con Antonino acerca del significado que tiene la literatura para él. Siente que escribir es un compromiso con uno mismo, y si bien, decía él, como socialista reconozco el valor testimonial de la literatura, para mí lo esencial es conmover. Y vaya si lo logra con sus relatos acerca de su infancia y su abuela”.
Finalmente, valorando la obra destacó que “el libro tiene dos condiciones absolutamente valiosas: es bellamente simple y, a la vez, extraordinariamente profundo, eleva lo cotidiano a categoría literaria”.
Cerrando su intervención, leyó uno de los relatos del libro “Cumpleaños”. Luego, ofreciendo también un adelanto, Ángeles Bartolomé recitó el poema “Abuela Lala”.
Palabras del autor
El autor tomó la palabra para agradecer, en primer lugar a colegas y amigos que se ofrecieron para participar de la presentación, al pintor local Luis Nápoli, autor de la imagen de tapa, y a la artista María Elena Begher, responsable de la mariposa de Burco.
Luego se refirió a la ausencia de Ruth Monjardín, quien había sido convocada para la presentación ya que había conocido y tratado al principal personaje de la obra: la abuela. Razones de salud le impidieron estar presente.
Igual disculpas ofreció en nombre de José Narosky, quien no pudo hacerse presente por inconvenientes de salud de su esposa.
Acerca de la obra, Martínez compartió con los presentes algunas breves reflexiones. “Al ver las historias con cierta distancia, parece mentira que haya personas que tengan tanta riqueza y sencillez de vida. Esa mujer que fue mi abuela no tuvo una vida tan mala, pero en determinado momento parecía que el mundo se ensañaba en producirle tantas desgracias juntas. A mí me tocó la circunstancia de compartirlas. Ella tenía sin duda una fortaleza extraordinaria”, comentó.
Concluidas las palabras, el autor firmó ejemplares y fue servido un vino de honor.
Aquellas pequeñas cosas
Acierta Constantino al señalar que Antonino Martínez eleva lo cotidiano a categoría literaria. El camino de los relatos que componen la obra permite al lector inmiscuirse en un mundo tan complejo y sencillo, al mismo tiempo, como la propia humanidad. Toda una cultura se erige en medio de las anécdotas que rescatan aquellas pequeñas cosas que inevitablemente dan forma a la identidad de sus protagonistas.
Y es la protagonista de las historias esa abuela entrada en años y debilitada por su salud, que se eleva inquebrantable, que se convierte en la fortaleza misma, y luego encarna la nostalgia desde las líneas que envía a su nieto.
Cerrando el libro, Martínez incluye algunas reflexiones, esta vez, acerca de sus nietos: “¿Qué es un nieto” y “¿Qué es una nieta?”. Ambos relatos publicados por este medio en su sección “Letras de ayer y hoy”, dan cuenta de la mirada atenta, del oído agudo y de la percepción sensible que con las que el autor recoge sus experiencias.